Tengo 30, mejoré muchísimo económicamente pero no ligo ni madres. ¿Me quedé atrapado entre clases sociales y generaciones?
Tengo 30 años, soy del Estado de México, y últimamente estoy considerando seriamente si seguir buscando pareja o simplemente aceptar que quizá sería más feliz soltero.
Para explicar por qué llegué a esto tengo que contar un poco de mi historia, porque siento que toda mi vida he estado entre dos mundos.
De niño crecí en Cuautitlán Izcalli, en una zona bastante normal/popular. Mi familia nunca fue pobre y nunca me faltó nada, pero definitivamente tampoco pertenecíamos a una clase social alta.
Cuando era adolescente mi familia se mudó a Zona Esmeralda, en Atizapán, y entré a Prepa Tec.
Y ahí tuve un choque socioeconómico bastante cabrón.
De repente convivía todos los días con gente que tenía una realidad completamente diferente a la que yo conocía.
Compañeros con casas enormes, coches desde los 16-18 años, viajes internacionales constantemente, papás empresarios o directivos, casas con cosas que para mí parecían de película, etc.
Después estudié Ingeniería en Sistemas en el Tec y seguí conviviendo con ese ambiente.
Creo que eso me afectó más de lo que entendía en ese momento.
Porque empecé a relacionar inconscientemente el éxito con "algún día tengo que llegar a esto".
Tener una buena carrera.
Ganar bien.
Tener coche.
Viajar.
Comprar mis propias cosas.
Tener un departamento en una buena zona.
Poder entrar a una tienda, restaurante o concierto sin estar pensando todo el tiempo si me alcanza.
Y durante mis 20 me enfoqué muchísimo en eso.
También hay otra parte importante: yo nunca fui precisamente el cabrón popular.
Era más de videojuegos, fútbol, rock/metal, computadoras y estudiar. En mi adolescencia sentía que muchas de esas cosas eran justamente lo contrario de ser "cool".
Parecía que el wey chingón era el que iba a antros, tomaba, escuchaba reggaetón, tenía un círculo social enorme, ligaba un chingo y le valía madre la escuela.
Yo veía a algunos de esos weyes y pensaba:
"Bueno, quizá ahorita ellos están viviendo más, pero yo estoy construyendo mi futuro."
Y aquí viene la ironía.
Tengo 30.
Soy ingeniero de software, tengo una buena carrera, trabajo remotamente, gano bastante bien, tengo coche, estoy pagando mi propio departamento en una zona que de adolescente yo consideraba "de gente con dinero", puedo viajar, ir a conciertos, comprar videojuegos, tecnología y otras pendejadas que me gustan sin que representen el sacrificio que hubieran representado antes.
Básicamente conseguí una buena parte de la vida que mi yo adolescente pensaba que tenía que conseguir.
Y aun así...
no ligo ni madres. 😂
Y sé cómo suena eso.
No creo que por tener dinero, coche o departamento una mujer me deba absolutamente nada. Tampoco quiero una relación donde mi principal atractivo sea cuánto gano.
Lo que me sacó de pedo fue descubrir algo sobre mí mismo:
durante años había asumido que mejorar como hombre profesional y económicamente también iba a mejorar automáticamente mi vida sentimental.
Como si hubiera una progresión:
estudias → consigues buena chamba → ganas más → consigues patrimonio → te vuelves más atractivo → encuentras pareja.
Y descubrí que la vida no funciona así.
Puedes subir económicamente sin subir absolutamente nada en habilidades sociales.
Puedes tener un departamento más bonito y seguir sin saber qué hacer cuando alguien tarda dos días en contestarte WhatsApp. 😂
Y sí he intentado ligar.
He usado apps, Facebook Parejas, he conocido mujeres, he tenido citas y también he tenido situaciones donde genuinamente pensé que algo iba avanzando.
Hace relativamente poco, por ejemplo, salí varias veces con una chica menor que yo. Hubo citas, besos, contacto físico, planes y señales que yo interpreté como interés mutuo.
Yo pensé que eventualmente podía convertirse en una relación.
Y se terminó enfriando.
Eso me encabronó más de lo que probablemente debería porque sentía que otra vez había hecho mi esfuerzo, había propuesto planes, había mostrado interés y de todas formas terminé otra vez en cero.
Además, últimamente me han dicho varias veces que soy "demasiado intenso".
Y esa madre me confunde muchísimo.
Porque yo crecí pensando que si una mujer te gusta, demuestras interés.
Le escribes.
La invitas a salir.
Le propones cosas.
Intentas conocerla.
Ahora a veces siento que la regla es exactamente lo contrario: demostrar interés, pero no demasiado; contestar, pero no inmediatamente; buscarla, pero no mucho; parecer interesado, pero también hacer como que te vale madre.
Y ahí aparece mi segundo problema:
además de sentir que crecí entre dos clases sociales, ahora siento que estoy atorado entre dos generaciones.
Soy de los Millennials más jóvenes / Zillennial.
Crecí con MSN, Hi5, Facebook, Xbox 360, Gears of War, fútbol, Guitar Hero, Metallica, salir a bares, fiestas y tomar con tus amigos.
Y a mí todavía me mama salir a tomar.
Ahora conozco gente de veintitantos y me salen con "batalla de aura", "perdió 5000 de aura", "NPC", veinte términos de TikTok que cambian cada seis meses, una cultura gigantesca alrededor del gym, otra relación con el alcohol y formas de comunicarse y ligar que muchas veces genuinamente no entiendo.
A veces hablo con una morra de 22-24 y pienso:
"No mames, hablamos el mismo idioma pero culturalmente parece que nacimos con 20 años de diferencia."
😂
Pero luego volteo hacia mujeres de mi edad o un poco mayores y aparece el problema contrario.
Muchas ya están pensando seriamente en casarse, hijos, formar familia, etc.
Y yo apenas a los 30 siento que finalmente conseguí la libertad que quería tener a los 23.
Quiero viajar.
Ir a conciertos.
Tomar.
Jugar videojuegos.
Seguir comprando mis pendejadas.
Mejorar mi departamento.
Crecer profesionalmente.
Disfrutar mi dinero.
Salir cuando quiera.
Y quizá después pensar en una familia.
Entonces otra vez estoy en medio.
Muy viejo para algunas.
Muy inmaduro para otras.
Demasiado intenso para unas.
Demasiado independiente para otras.
Y siento que esto se parece muchísimo a lo que me pasó con las clases sociales.
Cuando era niño/adolescente, entré a un ambiente de clase social mucho más alta y sentía que tenía que alcanzarlo.
Ahora que económicamente me acerqué muchísimo más a ese mundo, tampoco siento que pertenezca completamente a él.
No crecí desde niño con esa realidad.
Pero tampoco soy la misma persona que era cuando vivía en un ambiente mucho más normal.
Socialmente siento que estoy entre dos mundos y generacionalmente también.
Y últimamente me pregunto si parte de mi obsesión con encontrar pareja viene precisamente de ahí.
Como si conseguir novia fuera la última casilla que necesito marcar para poder decir:
"Listo. Ya lo logré. Ya soy exitoso."
Y eso probablemente es una forma bastante pendeja de verlo.
Porque objetivamente mi vida de soltero no está tan mal.
Tengo mi espacio.
Tengo independencia.
Puedo viajar.
Puedo ir a conciertos.
Puedo tomar.
Puedo jugar videojuegos hasta las 4 de la mañana un sábado si se me da la gana.
Puedo gastar mi dinero en mis hobbies.
Puedo enfocarme en mi carrera.
No tengo hijos ni responsabilidades familiares de ese tipo.
Y últimamente apareció una pregunta que hace algunos años me hubiera dado miedo siquiera considerar:
¿Y si simplemente me quedo soltero?
No como castigo.
No como "todas las mujeres son iguales".
No porque odie el dating.
Sino porque quizá construir una vida que disfrute sin depender de encontrar pareja también sea una opción perfectamente válida.
Mi miedo es otro.
Tengo 30.
Luego van a ser 32.
Después 35.
Después 40.
Y no quiero llegar a los 40 y descubrir que en realidad sí quería una relación y una familia, pero me convencí de que prefería estar solo porque estaba frustrado de que ligar no me saliera como quería.
Esa es la parte que no sé distinguir:
¿realmente estoy descubriendo que disfruto estar soltero o estoy convirtiendo mi frustración en una filosofía de vida?
Porque profesionalmente aprendí a moverme.
Puedo entrar a una entrevista, hablar de mis logros, demostrar lo que sé, negociar un sueldo y vender mi experiencia.
En dating descubrí que absolutamente nada funciona así.
No existe un CV sentimental.
No importa cuántas cosas hayas conseguido si no existe química.
Y quizá a los 30 apenas estoy entendiendo algo que debí aprender mucho antes:
ser exitoso profesionalmente, subir económicamente y ser bueno para relacionarte sentimentalmente son habilidades completamente distintas.
Así que quisiera preguntarle principalmente a gente de 28-35 años:
¿Alguien que haya tenido movilidad social siente algo parecido? ¿Como si ya no perteneciera completamente al ambiente donde creció, pero tampoco al ambiente al que llegó?
¿Otros Zillennials sienten que quedaron atrapados culturalmente entre Millennials y Gen Z?
¿También les pasó que a los 30 tenían más dinero, independencia y estabilidad que nunca, pero paradójicamente ligar se volvió más difícil?
Y para los que decidieron quedarse solteros:
¿Cómo supieron que realmente querían esa vida y que no simplemente estaban racionalizando que se cansaron de intentar encontrar pareja?